miércoles, 10 de agosto de 2011

No sé

Y aquí seguimos, la nueva estrategia no ha funcionado como yo quería y sigo teniendo ansiedad y momentos en los que me gustaría echarme un cigarro. Lo echo muchísimo de menos. Lo bueno es que no me rindo, lo malo es que es una pesadilla que no se acaba.
Ya empiezo con los pensamientos de dar de comer al monstruo de la ansiedad por última vez, digo, comprarme un paquetito el último de verdad.
Tengo muchas ganas de fumar, pero hay que ser más listo, por qué, echando cuentas, llevo 42 días sin fumar, de los cuales, 9 no me he puesto parches. No me puede quedar nicotina y el hábito está roto, aunque no del todo. Tal vez sea eso, el hábito no está roto. Por eso en los cambios de actividad me apetece muchísimo. También puede ser el estress, estar de rodriguez, con la academia y todo lo que llevo encima pues esté un poco alterado.
En fin, me está pareciendo que todos los días es el primer día sin fumar y no estoy contento. Pero me engaño a mi mismo, porque en verdad si que lo estoy. Ahí queda la entrada sobre lo que he conseguido, como respiro mejor, descanso mejor, no me duele el pecho, muchas cosas que son mejores que antes. Y esto se acaba aquí, para bien o mal.

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