Correcto. Ya llevo dos semanas sin fumar, no voy a contar los que me fumé de escaqueo (obviamente) todo va bien. Como contaba en la anterior entrada ir entrando en la rutina sin el pequeño artilugio de fumar es costoso. Ya mi mente está más despejada y puedo ir buscando cosas que hacer sin problemas.
No os voy a engañar a estas alturas, sigo sintiendo ansiedad y como un vacío en el estómago, son las ganas de fumar que llaman, cuando bebo agua se pasan, cuando pienso en otra cosa se pasan, poco a poco se van haciendo llevaderas. Desaparecerán.
De echo, algunas veces me olvido del parche de nicotina, de verdad, el parche me ha ayudado una barbaridad.
Recuerdo la semana pasada, cuando las ganas de fumar venían sin pensar, cuando me levantaba y buscaba tabaco. Todo eso va quedando atrás y me alegro.
Tan sólo que hallan desaparecido los dolores del pecho me conformaría pero es que son muchas las ventajas que encuentro y van a mejor. Pero poco a poco.
En alguna ocasión también me he visto en que me aburría y quería fumar, pero me convencía a mi mismo que en ese caso seguiría aburrido y estaría fumando, lo que me convencía bastante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario